En este blog podremos dar seguimiento a las actividades del Colegio Suizo del DF, en el área de CAS. Conoceremos los proyectos que implementan los alumnos y cómo los van desarrollando.
Bienvenido a CAS
...si crees en algo, no debes limitarte a pensar
o hablar o escribir,
sino que debes actuar.
(Peterson, 2003)
jueves, 23 de mayo de 2013
Alzheimer México, una esperanza de vida : El miércoles 24 de abril laactividad consistió en ...
Alzheimer México, una esperanza de vida : El miércoles 24 de abril laactividad consistió en ...: El miércoles 24 de abril la actividad consistió en hacer servilleteros con pasta seca pintada de color rojo, plateado y dorado. Esta activ...
lunes, 22 de abril de 2013
Clínica Psiquiátrica Florida, por Martha Puca.
Yo
elegí como proyecto para CAS, de seis meses, asistir a la clínica psiquiátrica
Florida. Asisto con tres de mis compañeros de generación una vez a la semana
dos horas. En estas dos horas les llevamos a los pacientes diferentes actividades
para que se distraigan un rato y tengan algo divertido que hacer. Normalmente
les llevamos material para hacer manualidades lo cual les gusta mucho y
desarrolla su creatividad y habilidad con las manos. Como nuestros pacientes no
sólo son mujeres sino que también hombres tratamos de llevar actividades
variadas que puedan ser interesantes
para todos. En promedio trabajamos con unos 20 pacientes en cada sesión de
terapia y tratamos de darles un trato muy personalizada para que ellos se
sientan a gusto y se animen a participar.
En
algunas ocasiones decidimos salir a
realizar las actividades al jardín de la clínica, el que es un lugar muy
agradable. Tienen una cancha de volleyball la cual utilizamos algunas veces
para jugar ya sea volleyball o futbol. Esta actividad les encanta
principalmente a los hombres.
Hay
veces en las que también hacemos concursos y juegos de destreza mental. Para
estas actividades acostumbramos llevar algún premio aunque sea muy pequeño,
esto los motiva muchísimo y no sólo premiamos al ganador sino a todos. A veces
es difícil encontrar un buen premio que llevarles ya que algunos de los
pacientes sufren de diabetes y/o sobrepeso por esto la nutrióloga de la clínica
nos pide que cualquier cosa que les llevemos sea saludable y con poca azúcar.
Además
no importa la actividad que tengamos planeada siempre les llevamos música para
crear un ambiente más cómodo. Creo que esa ha sido una muy buena idea porque
les encanta cantar las canciones que les llevamos y siempre recibimos peticiones
de nuevas canciones.
Ya
llevamos aproximadamente tres meses y medio yendo a la clínica y hasta el
momento ha sido una actividad muy gratificante. El primer día que asistimos nos
comentó la psicóloga encargada que lo que estábamos a punto de hacer implicaba
un gran compromiso ya que este tipo de pacientes psiquiátricos son muy
sensibles respecto a que si vas una vez y después dejas de ir por alguna razón,
sin importar que la razón haya sido ajena a ellos suelen culparse a si mismos y
sentirse indeseados. Es por eso que no podíamos tomarnos a la ligera el
compromiso. Ese mismo día los conocimos y para ser sincera sí tuve algo de
miedo. Nuca había tenido trato con pacientes y muchos menos pacientes con algún
tipo de enfermedad mental. No sabía cómo reaccionarían y tampoco estaba segura
de cómo debía de comportarme. Sin embargo con el paso del tiempo nos tienen más
confianza, ahora que vamos nos platican, cuentan chistes y esperan con ansias
las actividades que llevamos preparadas para ellos siempre al llegar nos
pregunta: -Doctora ¿qué vamos a hacer hoy? Y al contestarles siempre tienen una
sonrisa. Son personas que valoran lo que hacemos por ellos y son muy
agradecidos, además me han enseñado muchas cosas como el compañerismo. Me
impresiona ver como se ayudan entre ellos y se echan porras, incluso son
pacientes entre ellos mismos y han aprendido, dentro de lo que cabe, a ser
tolerantes y llevar una buena convivencia diaria.
A mi
en lo personal me encanta ir al servicio, no importa cuanta tarea tenga o el
cansancio todos los pacientes que hemos tenido hacen que el esfuerzo valga la
pena. Hay veces que tengo sentimientos encontrados sobre todo cuando uno de los
pacientes deja de ir a terapia porque ya lo dieron de alta, por una parte me da
tristeza ya no volverlo a ver y por la otra parte me siento contenta de que
lograron salir de ahí y que sé que van a estar mejor. Ni yo ni mis compañeros
sabemos a ciencia cierta la enfermedad que cada uno padece o cuanto tiempo van
a estar ahí y eso creo que ha sido bastante bueno porque nos ha permitido
trabajar sin prejuicios de ningún tipo.
Hasta
el momento creo que la decisión que tomé a principio de año de cual proyecto
quería llevar a cabo fue la mejor y la volvería a tomar. Estoy muy feliz.
Estas
fotos las tomé hace poco en una de las terapias en las que hicimos unas
cartulinas con motivo de la primavera.
Nosotros
les llevamos el material y organizamos dos equipos. Cada equipo podía hacer su
propia cartulina y al final votamos para elegir a la cartulina ganadora. Como
premio les llevamos un pequeño chocolate con forma de conejito por haber pasado
la temporada de pascua.
Experiencia de Jurg Schneider en CAS
Estuve en el proyecto de Casa Hogar Santa Ines, siendo
honesto me cansaba mucho tener que ir todos los miércoles saliendo de
la escuela y quedarme hasta las 6. Además de eso me di cuenta que al salir de
Santa Ines siempre salía con la energía muy baja, también noté que no soy bueno
para cuidar y aguantar a niñas pequeñas, es por eso que me salí de ahí para
entrar a Eco-Suizo y otros proyectos dentro de la escuela.
viernes, 19 de abril de 2013
CIDESIAP Centro Colibrí, por Belén Najera
En
el centro Colibrí se atendían niños, niñas y sus familias migrantes de orígenes
Otomí. En el centro se hacían talleres de distinta índole para los niños.
Nosotros organizamos talleres nuevos a los que tenían durante el turno matutino
(p.e.informática); hicimos un taller de matemáticas, uno de manualidades, uno
de lectoescritura, uno de música y uno de baile.
Cuando
nos dijeron cómo tenía que ser la parte de servicio de CAS me preocupe bastante
porque no tenía la más remota idea de dónde iba a encontrar una institución a
la que ir. Por suerte una amiga había escuchado del Centro a través de su mamá.
Me explicó qué era lo que se hacía ahí, me dijo que podríamos trabajar ayudando
niños y me convenció de irlo a visitar. Arreglamos todo bastante rápido (si sí
nos aceptaban, qué días iríamos, en qué horarios, de qué serían los talleres,
con niños de qué edad) así que el proceso de decidir la institución, horarios y
actividades fue bastante sencillo. Como teníamos todo listo pudimos empezar
apenas comenzó Noviembre.
Yo
decidí dar un taller de manualidades con otra amiga, queríamos que los niños
tuvieran un espacio en el que pudieran ser creativos, mostrar su individualidad
y relajarse un poco. Logramos estos objetivos fácilmente porque las actividades
les gustaron mucho, además eran sencillas así que todos podían hacerlas y
quedar felices con el resultado (teníamos niños de 4 a 9 años).
Nos
dijeron que trabajáramos durante noviembre en algo para una posada que se iba a
hacer en diciembre así que nuestra primera actividad fue unos farolitos
(decoración). Decidimos empezar con esto porque era algo simple y queríamos ver
cómo trabajaba el grupo. Trabajaron muy bien. Nos dividimos niños y niñas (fue
la única clase que lo hicimos) para trabajar porque así sería más fácil para
nosotras tener control de grupo y conocer un poco a los niños.
La
siguiente vez que nos vimos comenzamos otro proyecto mucho más relacionado con
las posadas: ¡piñatas! Los niños estaban muy entusiasmados aunque algunos
admitieron que tenían miedo porque nunca habían hecho una y tenían miedo de
arruinarlo. Comentarios como este eran frecuentes pero eran fáciles de manejar
pues sólo les teníamos que decir que todos estábamos aprendiendo juntos
entonces no tenían que tener miedo, y si lo tenían, tenían que enfrentarlo.
Todo iba muy bien pero se nos terminó el engrudo entonces tuvimos que
improvisar con el resistol que tenían ahí y tuvimos que inventarnos otras
actividades para matar tiempo.
Así
siguieron las siguientes sesiones pero por una u otra razón terminé dando el
taller yo sola en algunas ocasiones. He de admitir que la primera vez que esto
sucedió estaba muy nerviosa porque no sabía cuántos niños iban a ir así que le
expliqué la situación a una de las coordinadoras y le pedí si podía estar en el
salón (sólo haciendo presencia). No hubo ningún problema ni esa ni ninguna otra
clase. De repente había momentos incómodos en los que los niños mencionaban que
sus papás les pegaban o en los que alguien no quería hacer la actividad porque
no había tenido un buen día; al principio no sabíamos qué hacer pero después
nos dimos cuenta de que si sólo cambiábamos de tema y continuábamos platicando
como si nada los niños no se lo tomaban personal y regresaban a trabajar.
Creo
que las actividades los entretuvieron mucho y si lograron que se olvidaran del
resto del mundo por un rato, hicimos que trabajaran en equipo (no siempre solos
o con sus amigos) para que pudieran aprender a relacionarse mejor con otras
personas.
En
el tiempo en el que estuve en el Colibrí aprendí mucho sobre responsabilidad y
compromiso porque tenía que recordar llevar dinero para el pasaje, llevar el
material de la clase, no olvidar mis cosas de la escuela y seguir haciendo
tareas. Aprendí acerca de compromiso porque a pesar de tener mucho trabajo
escolar que hacer no podía dejar olvidado el Colibrí, era necesario planear las
clases, los materiales, conseguir o hacer los materiales y probar las cosas
antes de hacerlas (farolitos, grullas y piñatas).
Hubo
un descanso en diciembre y debíamos reanudar actividades a finales de enero
pero no nos contactaban ni nada entonces nos preocupamos y buscamos a las
coordinadoras hasta que nos respondieron que estaban teniendo varios problemas
financieros y que era probable que el centro tuviera que cerrar. Me sentí muy
decepcionada porque en verdad me gustaba ir y pasar tiempo con los niños y
enseñarles cosas que ellos ni sabían que estaban aprendiendo. Me pareció que la
posada fue un bonito cierre para lo que estuvimos haciendo durante noviembre y
diciembre, los niños se divirtieron muchísimos, consiguieron muchos dulces de
las piñatas (hicimos la colecta de dulces) y pudieron mostrar lo que habían
hecho en otros talleres (una canción, una obra). Aún es posible continuar con
el proyecto pero de manera distinta y la verdad es que no me interesa de la
misma manera pues trabajar directamente con los niños enseñándoles algo que a
mí me apasiona era lo que hacía de este servicio algo tan único.
Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Social, Colibrí. Por Amaranta Manrique de Lara.
Conocí
el Centro Colibrí por mi mamá. En realidad conozco muchas instituciones que
trabajan con infancia y derechos humanos porque mi mamá trabaja con infancia y
derechos humanos; siempre ha sido parte de lo que veo tirado en la casa o
escucho cuando la acompaño a viajes de trabajo. Cuando nos dijeron que teníamos
que hacer servicio social, sabía que quería hacer algo relacionado con niños
(siempre me ha gustado trabajar con niños y había pasado ya algunos veranos ayudando
a mi abuela en su guardería) y le pedí a mi mamá que si me presentaba gente
para platicar y escoger un buen proyecto. El Colibrí me gustó mucho y se me
hizo buena opción. Primero, porque yo no tenía ni idea de que existían predios
en la Colonia Roma. Me sigue sorprendiendo cómo solemos no darnos cuenta de lo
que está pasando en nuestras narices. Segundo, porque niños migrantes eran una
población que presentaba un reto y por lo mismo se me hacía una población
interesante. Tercero, que podría parecer poco importante pero en mi opinión no
lo es, porque un grupo de compañeros parecían estar igual de interesados y
entusiasmados con la idea.
El
Colibrí está en una casa vieja en la calle Chihuahua. Supongo que no es gran
cosa, en realidad se ve un poco descuidada por fuera porque se trata de una
institución sin fines de lucro que obtiene dinero metiendo su proyecto a
competencias y ganando premios y financiamiento. Pero este lugarcito es un
pequeño cacho de “paraíso” para los niños que van. Se trabaja en dos turnos,
para que los niños que van a la escuela puedan estar en el Colibrí en la mañana
o en la tarde dependiendo de sus necesidades;
mi equipo y yo participamos en el turno vespertino. Los niños llegan,
comen, se lavan los dientes (porque la higiene es importante y es algo que se
les enseña) y se dividen: los chiquitos de niveles 1 y 2 van con Atenea y los
grandes de nivel 3 van con Karen (Karen y Atenea son casi como sus mejores
amigas, aunque también son casi como mamás para ellos cuando es necesario). Se
podría decir que el Colibrí es una escuela, pero en el sentido más amplio de la
palabra, no el de uniformes y niños sentados en bancas escuchando; es un centro
interdisciplinario. Los ayudan con sus tareas y a regularizarse, pero el
corazón del trabajo que hacen son los talleres varios, como manualidades,
capoeira y música. Su enfoque es que los niños tienen derecho a la diversión a
través de la educación (no el sistema educativo, la educación), porque cosas
que nosotros tomamos tan por sentado como saber leer o aprender matemáticas,
les dan la oportunidad de conocer mundos completamente nuevos (tan simples como
el mundo de Harry Potter o tan complejo como el mundo del infinito matemático).
Yo
contribuí a dos talleres (ambos con compañeros): matemáticas a niveles 1 y 2, y
lectoescritura a nivel 3. Honestamente, no me emocionaba tanto trabajar con
nivel 3 porque los adolescentes me intimidan fácilmente y había chavos (ah,
porque además eran todos hombres) más grandes que yo. Lo que me emocionaba eran
los chiquitos, porque además me han dicho que eso de enseñar mate se me da (es
mi única fuente de ingreso real). Disfruté trabajar con niveles 1 y 2; me
hacían sonreír mucho con sus comentarios inocentes (“Mi corazón tiene que estar
aquí [señala cabeza] porque con él pienso”), aunque también era difícil
escuchar algunos (“¡El papá de ** le pega!”). Sorprendentemente, lo que se me
hizo más gratificante fue el trabajo con los de nivel tres. Tuvimos problemas
al principio; supongo que las vidas que llevan hacen que sea más difícil para
ellos confiar en alguien, y todo trabajo en conjunto se basa en confianza. No
nos querían hablar, no estaban dispuestos a trabajar… Pero luego de una larga
charla encontramos algo que hacer que ellos fueran a disfrutar: escribieron una
obra de un acto para presentar en su
posada en diciembre que resultó ser más o menos una representación de sus vidas
en papel.
Por
lo que entiendo, el punto de CAS es expandir tus horizontes, conocer cosas
diferentes, básicamente salir de la burbujita que (muy probablemente) tu
escuela y tu entorno te han creado. Por mi propio entorno familiar, me gustaría
pensar que nunca me ha sido ajeno el “conocimiento” (perdón por el pésimo uso
de la palabra) conocimiento de la (triste) realidad de nuestro país y del
mundo, pero ese “conocimiento” ha sido en su mayoría pasivo para mí. Escuchando
esas historias de sus bocas es mucho más real que verlo en televisión o leerlo
en el periódico. También duelen de una manera más real. Pero no es todo
historias de terror. La verdad es que se me hacen personas increíblemente
admirables. No porque sean tan buenas personas aún teniendo vidas así, sino
porque son buenas personas porque tienen vidas así. ¿Que sus padres no quieren
que vayan a la escuela? Pues van y se esfuerzan más. ¿Que no están
contribuyendo dinero a la casa si se la pasan estudiando? Pues van y lavan
parabrisas todo el día (en un buen día, puedes ganar 200 o 300 pesos). Toman su
situación y la aprovechan al máximo, en lugar de tratar de olvidarla. Y creo
que para ellos estar en el Colibrí también es un reto personal, porque los
ayuda a superarse a sí mismos de muchas maneras y de probarse a sí mismos que
pueden hacer muchas cosas, todas las cosas que quieran, y no se tienen que
quedar sólo con lo que sus papás dicen que tendrían que estar haciendo.
Siempre
se dijo que nosotros íbamos a ser los que acababan aprendiendo. Es cierto.
Nunca pensé en el servicio social como una carga. No voy a decir que se me
olvida que es obligatorio porque hay que firmar hojas y hacer reportes, pero
las hojas y los reportes se van a perder y se me va a olvidar su existencia,
pero la experiencia no. Por eso tal vez no es tan malo que CAS sea un
requerimiento. Creo que si logras encontrar un proyecto que te guste y te rete,
y te logras abrir a lo que puedes aprender de él, es posible que de las
memorias más gratas que tengas de todo lo que tuviste que hacer para el IB sea
haber sido parte de algo de importancia.
Alzheimer México, por Jorge Rodolfo González Esquinca
En la institución se ayuda a las personas de la
tercera edad que sufren de enfermedades como Alzheimer. Se realizan actividades
que alentan el deterioro de sus capacidades motrices. Estas son como realizar
ejercicios de acondicionamiento físico. Constantemente se está buscando o
procurando que tengan una buena salud y alimentación.
Durante ya cinco meses, he estado ayudando en una clínica
especial para personas que sufren de Alzheimer. Esto ha sido una experiencia
que ha cambiado la forma en la que veo al mundo. Antes de hacer esto, ya había
escuchado de esta peligrosa enfermedad, pero nunca me había imaginado a los
límites que podía llegar; no es lo mismo saber en qué consiste a ya trabajar
personal mente con personas que no saben que la sufren.
Creo que esta actividad me ha ayudado a entender y saber
cómo tratar a las personas enfermas, así como a saber qué temas y cuáles no tratar
con ellos.
Aunque al principio fue algo difícil saber cómo tratar a
la gente y saber qué actividades se podían realizar con ellos, me ha gustado la
experiencia.
Después
del tiempo que he estado yendo, a veces siento que los viejitos se acuerdan de
mí, y que, aunque no lo puedan expresar, están agradecidos de que los estoy
ayudando.
Alzheimer México, por Rita Manuell Barrios
En
esta institución se les ayuda a los pacientes a realizar actividades sociales,
culturales y de terapia física, ocupacional y lúdica. También se vigila su
salud y su alimentación, y se les reeduca para las actividades básicas de la
vida diaria.
Además
la institución proporciona cursos de capacitación, grupos de apoyo para los
familiares y becas de estancia.Cuando iniciamos este proyecto no sabía qué tan complicado iba a ser ya que nunca había tratado con personas con Alzheimer, pero ahora que ya ha pasado un tiempo considerable puedo decir que no me arrepiento de haber escogido trabajar con personas mayores ya que he aprendido muchas cosas importantes, no sólo cualidades como la paciencia o la gratitud sino que he aprendido mucho de ellos. Esto no quiere decir que haya sido sencillo, al contrario, al principio no sabíamos cómo los debíamos tratar ni cómo reaccionar a sus acciones ni qué actividades eran las más adecuadas para ellos, además de que vamos a un horario complicado ya que en la tarde ya están cansados y se quieren ir a sus casas, pero poco a poco con la práctica y la ayuda de las personas encargadas fuimos obteniendo las respuestas a todo eso y descubrimos que las actividades que más les gustan son las manualidades que además de tranquilizarlos les ayudan a que no pierdan agilidad motriz. Me he dado cuenta de que trabajar con personas de la tercera edad es algo muy valioso ya que, aunque en este caso tienen problemas para recordar y a veces no tienen mucha coherencia, son gente con mucha experiencia que nos aportan muchos de sus conocimientos cuando nos cuentan sus anécdotas de cuando eran jóvenes y a su vez nosotros les proporcionamos un rato agradable y alguien con quien platicar, por lo que se hace un intercambio recíproco del cual todos salimos beneficiados. Esta experiencia me ha gustado mucho y espero poder seguir haciendo algo parecido en el futuro.
Casa Hogar Santa Inés, A.C. por Daniel Gschwend.
Al principio la idea del proyecto era dividirnos en tres grupos y que dos les ayudaran en tareas, dos les enseñaran inglés y dos les dieran educación física. Esto duró muy poco porque las niñas no cooperaban mucho en este sistema. Fuimos cambiando nuestra forma de organizar actividades hasta llegar a lo que hacemos actualmente, que es ayudarles en tareas a las niñas que quieren, y con las demás organizar actividades que les enseñen a ser más educadas y poder comportarse, y también que les brinden la atención que necesitan ya que por la falta de padres carecen mucho de atención.
Lo que más me ha complacido de venir a Santa Inés ha
sido ver como la amistad entre las niñas y nosotros crece cada vez más, y como
así hemos logrado que las niñas sean más respetuosas y pacientes.
Alzheimer México, una esperanza de vida. Por Aranxa Márquez.
En un principio comenzamos realizando dibujos,
lotería (que resultó un poco complejo para nuestros pacientes) y rompecabezas.
Con algunas personas estas actividades no funcionaban del todo pero por otro
lado se conformaban con que hablaras con ellos y los escucharas. Hoy ya hacemos
actividades más dinámicas con algunas personas como servilleteros a base de
cilindros de papel de baño cubiertos por papel china entre otros adornos;
floreros con unos botes de plástico; para la temporada de Febrero estuvimos
haciendo tarjetas para que regalaran a sus familiares y en abril estuvimos
haciendo huevos de pascua. Con las personas más dispersas nos sentamos a
escucharlos y a platicar con ellos.
Me
parece increíble la buena disposición que muestran la mayoría de las personas
a realizar las actividades que planeamos para ellos. En algunas de estas
actividades se nota mucho el avance de la enfermedad que tienen, pero a pesar
de todo siempre están dispuestos a trabajar con nosotros. Algo que me parece
peculiar con estos pacientes es el contexto en el que se encuentran sus
mentes, ya que además de que son completamente ajenas a nosotros, siempre
parecen estar comprando cosas. Así es, comprando. Lo que nos han comentado
las enfermeras de este lugar acerca de los pacientes es que los recuerdos que
más conservan, los más vívidos, son los de la infancia, por lo tanto es muy
tierno ver cómo se emocionan cuando después de que te preguntan “¿Y ésto (el
dibujo o proyecto que estemos haciendo con ellos) a cuánto sale? nosotros
contestamos “Nada, ésto se los trajimos nosotros a ustedes y no cuesta nada”
se impresionan con el simple hecho de que sea gratis.
Hay
veces que actúan completamente como niños pequeños quienes terminan una
actividad y de un segundo a otro deciden que no les gusta y lo dejan
abandonado. Puedo decir con certeza que la paciencia es algo que he adaptado
a mí y que he ido mejorando conforme me familiarizo con ellos. Hay veces que
te llegan a saludar cinco veces en menos de diez minutos, y a veces,
inclusive confirman que somos “esos que vinimos en la mañana”, pero con el
tiempo me acostumbré a sus elocuencias y simplemente disfruto de ellos y de
sus historias a medio contar, porque aunque igual y no nos recuerden siempre
nos saludan como al desconocido más esperado del día.
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miércoles, 17 de abril de 2013
Casa Hogar Santa Inés, por Patrick Giess Romero
Iniciamos actividades en noviembre del 2012, la Casa Santa Inés A.C es una institución ubicada
en barrio San Lucas en Coyoacán. Esta institución es únicamente para
niñas, y aquí ellas pueden vivir hasta que cumplen los 18 años. Mi equipo y yo
lo que hacemos es ayudarlas académicamente y emocionalmente, debido a que son
niñas que tienen muchos problemas en su hogar.
Fue hace ya 6 meses que la Institución Santa Inés A.C nos recibió con mucha felicidad.
Fue hace ya 6 meses que la Institución Santa Inés A.C nos recibió con mucha felicidad.
Me sorprendió poder
ver a tantas niñas en un solo lugar, donde ellas puedieran jugar, divertirse e
incluso hacer su tarea.
Cada semana mi
equipo y yo nos dividimos las actividades que hay que hacer y si hay tiempo al
final jugamos con las niñas.
Yo pensé que iba a
ser muy difícil poderse acoplar a la institución, debido a que como es sólo de
niñas, ellas se iban a sentir incómodos con puros hombres mayores a su
alrededor. Afortunadamente no fue así, después de las primeras semanas de haber
hablado con ellas y poder saber más de ellas, nos abrieron los brazos y nos
permitieron ayudarles en todo lo que se les ofreciera como si fuéramos parte de
la institución desde hace ya mucho tiempo.
La parte que más
trabajo me costó durante todo el proyecto, fue poder organizar a las niñas, que
te hicieran caso y que sobre todo se respetaran entre sí, ya que eran muy
agresivas y habían veces que no podías controlarlas.
Aún no he acabado mi
proyecto, al cual seguiré yendo hasta el final del año escolar 2012-2013, pero
hasta ahora me ha servido mucho como persona, he aprendido a hacer nuevas cosas
y convivir con nuevas personas. Espero que todo este trabajo en la institución
no sólo me haya ayudado a mí, si no que también haya podido aportar algo hacia
las niñas.
El proyecto en general me va a dejar por siempre
muchos recuerdos positivos y bonitos de mi estancia en la institución y me ha
ayudado a apreciar más lo que tengo.
Le Café du Philosophie, por Ma. Fernanda Serrano
Le Café du Philosophie se realiza los martes, cada 15 días. Seleccionamos un tema filosófico por cada dos sesiones, en la primera vienen un invitado a dar una plática sobre el tema, en la segunda se hacen preguntas sobre el tema y se entra en una discusión.
El proyecto ha tenido sus altas y bajas. En mi opinión hemos logrado una mejor organización en cuanto a los temas y materiales. Nuestro principal problema es la difusión pero estamos trabajando sobre eso para poder lograr que todos los alumnos y maestros conozcan el proyecto.
Antes de salir de vacaciones el tema del café fue “¿Es la religión la solución para nuestra falta de respuestas?“. Nuestro invitado nos hablo de su experiencia propia respecto al tema y al responder la pregunta nos dijo que no, la religión no es la solución sino Dios.
El proyecto ha tenido sus altas y bajas. En mi opinión hemos logrado una mejor organización en cuanto a los temas y materiales. Nuestro principal problema es la difusión pero estamos trabajando sobre eso para poder lograr que todos los alumnos y maestros conozcan el proyecto.
Antes de salir de vacaciones el tema del café fue “¿Es la religión la solución para nuestra falta de respuestas?“. Nuestro invitado nos hablo de su experiencia propia respecto al tema y al responder la pregunta nos dijo que no, la religión no es la solución sino Dios.
Cuando la filosofía llega a un límite lo único que nos queda
es tener fe y ese es un estado de plenitud en donde tenemos una relación con
Dios.
Todavía nos reuniremos en las siguientes fechas durante este ciclo escolar.
Martes 23 de abril del 2013 de 16:30 a
17:30
Martes 7 de mayo del 2013 de 16:30 a
17:30
Martes 21 de mayo del 2013 de 16:30 a
17:30
Clínica Psiquiátrica "La Florida", por Ma. Fernanda Serrano.
Proyecto iniciado en Enero de 2013 atendiendo pacientes de la Clínica Psiquiátrica.
Actividades: Damos una terapia a
los pacientes los miércoles de 3:30 a 5:30. En la terapia realizamos
actividades lúdicas como dibujar, juegos de palabras, algunas veces cantamos y
también hacemos deporte en su mayoría fútbol y volleyball.
Cada semana que
volvemos a ir conocemos mejor a cada paciente, todos los que estamos en este
proyecto tenemos una relación muy bonita con los pacientes de la clínica. Creo
que al principio nuestras actividades les eran poco interesante por lo que
optamos por preguntarles lo que les gustaría hacer. Así hemos tratado de
complacer a cada uno y procurando la participación de todos. Siento que hemos
progresado mucho en cuanto al control del grupo, al principio había mucha
dispersión en el grupo pero ahora la mayoría permanece concentrada. Para lograr
esto pensamos en hacer varias actividades sencillas para mantener al grupo
activo.
jueves, 11 de abril de 2013
Un Techo Para Mi País, por Sofía Graf
“Un Techo para mi
País (UTPMP) es una organización latinoamericana creada y liderada por jóvenes voluntarios, con el
objetivo de erradicar la extrema pobreza en el continente.
El trabajo de UTPMP
se da a través un proyecto de desarrollo
social que comienza con la construcción de viviendas
de emergencia, siguiendo con la etapa de Habilitación
Social en la que se ejecutan de planes de salud, educación,
fomento productivo y asesoría jurídica en las comunidades, hasta llegar a la última
etapa del proyecto, Comunidad
Sustentable, en la que se acompaña a las familias en la gestión
de soluciones definitivas que permitan la construcción de nuevas colonias
integradas a las redes sociales, manteniendo el capital social que la comunidad
haya adquirido como reflejo de su grado de desarrollo autosustentable.
El objetivo final de
UTPMP es que todos aquellos que viven en situación de extrema pobreza puedan
acceder a nuevas oportunidades que les permitan optar por una mejor calidad de
vida.
Todas las etapas que
componen el proyecto son implementadas en
conjunto, entre voluntarios, familias de las comunidades,
empresas y gobierno, bajo un principio de participación no asistencialista.”
Experiencia:
Yo había ido de misiones durante dos
años seguidos pero ya no me gustaba la forma en la que “ayudábamos” a las
personas pobres y fue por eso que comencé a buscar proyectos en los cuales el
servicio que les brindara a las personas sí tuviera un impacto más fuerte en
sus vidas. Finalmente encontré “Un Techo Para Mi País”, al leer en la página de
internet me di cuenta que sus objetivos y valores coincidían con mi forma de
pensar. De esta manera llené un formato en su página web y me inscribí a una
construcción.
Nos citaron un viernes a las 5 de la
mañana en el Parque México de la Condesa, cuando llegué me impresione al ver
tantos voluntarios formados para ser asignados a grupos. Como una voluntaria
más me formé con el recibo de mi pago, mi reducida maleta que incluía un
martillo y mi sleeping bag atrás de casi 200 personas. Una vez que llegué con
los organizadores, estaban dividiendo a los voluntarios en seis grupos, cada
uno nos dirigiríamos a diferentes escuelas públicas en diferentes zonas de la
ciudad, a mi grupo le tocó Xochimilco. En lo que terminaban de registrarse los
demás, me coloqué con los voluntarios de mi grupo y ahí esperamos. Antes de
subirnos a los camiones e irnos a las comunidades, nos dimos una fuerte porra y
un aplauso. Empacamos la comida, las maletas y los útiles para la construcción
en el pequeño camión y
emprendimos la aventura. Al llegar a
la comunidad nos instalamos en una escuela pública que nos prestó la comunidad
para alojarnos las dos siguientes noches. Mi grupo era de 40 personas
aproximadamente, entonces los organizadores nos dividieron de nuevo al azar en
seis grupos de más o menos seis personas con las que ibas a trabajar en la
construcción. Sin tiempo que perder fuimos a conocer a la familia a la cual le
construiríamos su vivienda de emergencia.
La familia nos indicó dónde querían
que hiciéramos la casa y comenzamos a aplanar el terreno y así después hacer
los hoyos para los troncos que sostendrían la vivienda. Creo que ésta fue la
parte más difícil y a la cual más tiempo le tuvimos que dedicar pues teníamos
que asegurarnos que las medidas fueran exactamente iguales a las de las tablas
que pondríamos después y que además estuvieran niveladas. Esto nos llevó todo
un día entero, sin embargo durante el día conocimos a los miembros del grupo,
convivimos mucho con la familia a la hora de la comida y jugamos con los niños.
La familia que nos tocó no era muy abierta, no participaba en la construcción y
tampoco era muy agradecida. Regresamos a la escuela muy cansados e hicimos una
dinámica de integración con todos los otros grupos para conocernos un poco
mejor, después cenamos y directo a dormir pues estábamos realmente agotados y a
la mañana siguiente también nos teníamos que levantar temprano.
A las 5 de la mañana
sonó el despertador, habíamos pasado muchísimo frío y habíamos dormido bastante
incómodos en la piso duro de piedra. Desayunamos fuerte para aguantar hasta las
3 de la tarde que era la hora de la comida y antes de salir hacia las casas de
las familias hicimos un pequeño juego para despertar y animarnos.
El segundo día ya fue
mucho más divertido; instalamos el piso y luego varias tablas que debíamos
martillar para que quedaran fijas. Nunca en la vida me había dolido más la mano
que cuando acabamos de poner el piso. Fácil clavamos 150 clavos, de todo tipo,
grandes y pequeños. Realizamos competencias con los niños y el señor de la casa
para ver quién lo hacía más rápido. Fue divertido y terminamos en poco tiempo.
Antes de seguir con las paredes comimos con la familia, ésta era una de las
partes más importantes pues la familia se esforzaba para que su comida te
gustara y hasta gastaban del poco dinero que tenían para comprarte una
Coca-Cola. Ese día la familia ya estaba
más abierta, se les notaba muy feliz y comenzaron a platicarnos más sobre sus cosas.
En la tarde comenzamos a poner las
paredes pre-fabricadas. Éstas eran muy pesadas y por eso solamente los hombres
del equipo y los hombres de la familia ayudaron a colocarlas mientras las
mujeres nos acercábamos a los niños o a las mujeres. Creo que el conocer a las personas que estás
ayudando es la parte más importante del servicio social pues al final vas a
poder ver si verdaderamente lograste tu objetivo.
Al
regresar a la escuela tuvimos que compartir con los demás grupos cosas sobre
nuestras familias y sobre nuestros progresos. Después cenamos y de nuevo a
dormir, estando aún más cansados. Cayó una tormenta por lo tanto pasamos más
frío y estábamos asustados de que lo que llevábamos construido no se cayera.
Tuvimos algunos problemas al poner las ventanas porque la primera vez estaban
al revés. Entonces perdimos algo de tiempo en eso.
Finalmente
nos dio tiempo de terminar la vivienda y realizamos una especie de ceremonia
para entregarle a la familia su casa como es debido. Colocamos globos y un
listón en la puerta para que la señora lo cortara e inaugurara su hogar. Jamás
voy a olvidar las sonrisas y los abrazos de agradecimiento de esa familia al
ver su casa terminada.
Sucios,
mal olientes, cansados e insolados pero conmocionados casi hasta las lágrimas
emprendimos el regreso al Parque México en la Condesa en donde nos recogerían
de una de las mejores experiencias que he tenido en toda mi vida. Sin duda
alguna la volvería a repetir pues no solo ayudamos a una familia necesitada
sino que me ayudó a mí.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Quinta Carmelita por Sofía Gordillo.
En
mi servicio ayudo a niños entre 4 a 7
años con sus tareas y posteriormente hacemos algún juego recreativo.
El
miércoles pasado, 27 de febrero del 2013, fue un día de servicio diferente a
los de siempre. Primero que nada era cumpleaños de los gemelos Abraham y Juan
quienes cumplían 5 años de edad por lo que ya era considerado un día especial.
Los niños tuvieron la oportunidad de comer en el jardín, partir el pastel y
pegarle a la piñata. Además de la gran fiesta para los gemelos, ese día me
otorgaron el permiso de bajar a los niños del cunero a estar un rato en el
jardín y disfrutar del Sol. Todos los otros niños estaban alrededor de los
pequeños abrazándolos y jugando con ellos. Era la primera vez en meses que
sacaban a los pobres bebés de un cuarto muy pequeño a ver la luz del Sol.
Esto
no lo pueden hacer constantemente porque no tienen el suficiente personal para
bajar a 5 bebés y cuidarlos al mismo tiempo y porque temen que se puedan
enfermar o que haga demasiado calor. Para mí es primordial que un bebé reciba
vitamina del Sol, que vea algo diferente que 4 paredes blancas y que
interactúen con otros niños.
Creo
que fue un día increíble y que hacer esto todos los miércoles después de las
tareas de los niños les ayudará notablemente a los bebés.
Proponer
sacarlos y que me hayan otorgado el
permiso realmente me llena, me llena saber que tu ayuda va a contribuir
enormemente para el desarrollo de un niño.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Mi servicio social autónomo y reflexión personal IPPLIAP por Adriana Sánchez
Comencé
mi servicio social en enero de 2012, al mismo tiempo que mi cuarto semestre de
preparatoria. Me decidí por trabajar con niños, por un lado, porque disfruto su
compañía y me atrajo la idea de apoyarlos en lo que me fuera posible y, por
otro lado, para poner a prueba mi paciencia. Dos compañeros y yo contactamos al
Instituto Pedagógico para Problemas del Lenguaje (IPPLIAP) y fuimos recibidos
con los brazos abiertos. Por las mañanas se trata de una escuela, preescolar y
primaria, para niños sordos, sin importar su situación económica, y por las
tardes se llevan a cabo talleres extraescolares que tienen como fin brindar
apoyo en distintas materias a alumnos de otras escuelas. Acordamos acudir cada
jueves de 3 a 5 de la tarde a ayudar en estos talleres.
Me
sorprendió gratamente encontrarme con unas instalaciones muy bien cuidadas y
equipadas para trabajar, cuentan incluso con una pequeña biblioteca y un amplio
patio de juegos. Cada unos de nosotros fue asignado a un grupo diferente, a mí
me toco en el único grupo de niños sordos de la tarde. Su taller, por lo tanto,
consistía en aprender las señas básicas. Mentiría al decir que no me puse
nerviosa, pero desde el principio conté con la motivación para aprender yo, a
la par que los niños, el lenguaje de
señas. La maestra encargada del curso se llama Leslie Pichardo y es sorda
también. Sin embargo, nunca fue un problema la comunicación entre nosotras, ya
que Leslie lee los labios y en el peor de las casos nos comunicábamos por
escrito.
Pensé
en un principio que, dada la situación, el salón de clases iba a ser silencioso
y ordenado. Pero los pequeños de entre 4 y 10 años que tuve la oportunidad de
conocer, se las arreglaban para ser igual de traviesos y ocurrentes que
cualquier otro niño de su edad. El primer día recibí mi propia seña que me fue
otorgada por mi pelo chino e intenté aprenderme la de los alumnos. El mismo día
me sorprendió el sentimiento de cariño y admiración que lo niños son capaces de
transmitir en tan poco tiempo, apenas me conocían y dos horas después ya me
trataban con mucha confianza.
La
parte más difícil de este trabajo fue el no poder hablar con los niños y
entender todo lo que ellos me querían decir. En muchas ocasiones movían sus
manos a una velocidad impresionante y me miraban esperando una respuesta. Hacía
lo posible por darme a entender, pero normalmente ellos sólo se me que me
quedaban viendo muy confundidos y yo me limitaba a sonreír y preguntarles cómo
estaban (esa seña sí me la aprendí muy bien). De cualquier forma no tardé en
aprenderme el abecedario y uno que otro verbo. Me hubiera gustado aprender
mucho más del lenguaje de señas, pero debo admitir que me hubiera hecho falta
mucha más práctica y tiempo. Mi parte favorita era la hora del recreo. Salir a
jugar al patio no requiere de muchas palabras. Como dicen por ahí, la risa es
el lenguaje universal.
Esta
experiencia me dejó muchísimo y definitivamente aprendí cosas nuevas. De la
misma manera, espero que mi ayuda haya sido significativa para los niños.
Confirmé que me gustan mucho la convivencia con ellos y, aunque no todo fue fácil
y divertido, me quedo con una imagen muy positiva. No está de más mencionar que
esta experiencia me permitió darme cuenta y agradecer todas las posibilidades
que tengo.
Adriana Sánchez Uranga 3ero. CCH
viernes, 1 de marzo de 2013
Concurso de Fotografía Social
La Universidad Panamericana ha invitado a los alumnos de 2o y 3ero de CCH al concurso de Fotografía para el que tendrán que tomar una foto de algún problema social de Méxio o el mundo y escribir un breve ensayo.
A continuación les dejo toda la información del concurso.
A continuación les dejo toda la información del concurso.
Gabriela Luna.
viernes, 22 de febrero de 2013
CAS CIDESIAP: Ciudades que viven o Farolitos de Navidad
CAS CIDESIAP: Ciudades que viven o Farolitos de Navidad: En nuestra primera sesión hicimos farolitos navideños que pensamos después podrían utilizarse como adornos. El objetivo de nuestra manuali...
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Alzheimer México, una esperanza de vida : La visita del 6 de febrero, con respecto a la cerc...: La visita del 6 de febrero, con respecto a la cercana fecha de San Valentín, les pusimos una actividad relacionada con el tema de los enamor...
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Alzheimer México, una esperanza de vida : La visita de esta semana consistió, primeramente, ...: La visita de esta semana consistió, primeramente, en repartir los postres a todos los señores y señoras de la tercera edad (debido a que ll...
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Alzheimer México, una esperanza de vida : Este miércoles llegamos al acuerdo de que debíamos...: Este miércoles llegamos al acuerdo de que debíamos poner a los señores de la tercera edad a dibujar y colorear ciertos dibujos pre-diseñados...
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Alzheimer México, una esperanza de vida : El miércoles pasado planificamos una actividad par...: El miércoles pasado planificamos una actividad para entretener a los pacientes, ésta consistía en ponerlos a jugar bingo. Al llegar al insti...
lunes, 21 de enero de 2013
Inicio del trabajo
En la última sesión grupal que se tuvo con los alumnos de segundo de CCH, Gabriela Luna, profesora de Psicología del Colegio Suizo campus DF, propició la reflexión del trabajo a iniciar a través de la ubicación de los alumnos en un contexto más personal y dirigido a que cada uno pueda tomar decisión acertadas que los beneficien. Para ello, fue importante señalar que CAS es un camino de descubrimiento personal, en el que el contacto con las personas fortalecerá las habilidades pero también revelerá los defectos y propiciará riesgos, de ahí la importancia de que el alumno esté acompañado en el proceso.
Era importante que cada alumno fuera consciente de que en sí mismos están todas las herramientas que necesitan para trabajar con los demás, haciendo incapié que en todo momento serán apoyados por la coordinación de CAS en los problemas que se presenten.
Además de advertirles los posibles riesgos ante los que deben estar alertas.
Es muy importante que cuiden los aspectos personales que surgirán en el trabajo de manera automática, pues aunque la empatía les permitirá conocer a los otros también puede permitir la proyección de cuestiones personales no resueltas.
Era importante que cada alumno fuera consciente de que en sí mismos están todas las herramientas que necesitan para trabajar con los demás, haciendo incapié que en todo momento serán apoyados por la coordinación de CAS en los problemas que se presenten.
Además de advertirles los posibles riesgos ante los que deben estar alertas.
Es muy importante que cuiden los aspectos personales que surgirán en el trabajo de manera automática, pues aunque la empatía les permitirá conocer a los otros también puede permitir la proyección de cuestiones personales no resueltas.
Resiliencia
“No cabe duda que los jóvenes tienen una gran capacidad para descubrir cosas nuevas y adaptarse a las situaciones difíciles y salir de ellas con aprendizajes que las hagan mejores. Esta fue mi experiencia al estar con el grupo de quinto de prepa del Colegio Suizo con las preguntas y participaciones que hicieron.
Ánimo con las adversidades que se presenten en nuestra vida”.
Mtro. José Abraham Belío
Director del Instituto Juan Pablo II
El Director del Instituto Juan Pablo II de Ciencias para la familia visitó a los alumnos de CAS para hablar sobre resiliencia, término que definió como "Recuperabilidad", capacidad de cambiar y tolerancia a la frustración. Durante un poco más de una hora les presentó a los alumnos, a través de ejemplos cotidianos y cercanos a su edad, cómo es que las personas viven los hechos y cómo éstos les afectan, al colocarse ante ellos como "Víctima" o "Responsable". Esta simple postura cambia la percepción que tenemos de los hechos y nuestra forma de reaccionar ante lo que nos pasa en la vida.
Ante la pregunta de ¿Porqué las personas son resilientes?, explicó que es porque conocen sus capacidades, porque han tenido a lo largo de su vida oportunidades de enfrentarse a desafíos y salir fortalecidos. Además de que se les ha protegido (no sobreprotegido) y han tenido modelos de adultos que les han apoyado incondicionalmente.
Finalmente nos dejó una reflexión,
5 pasos para el cambio
- Quererlo
- Creer que es posible
- Crearlo en la mente
- Ejecutarlo
- Mantenerlo
¿Qué movimiento tengo qué hacer o dejar de hacer para mejorar mis resultados?
La pobreza
David Giamboni, profesor de Economía del Colegio Suizo, tanto en el DF como en Cuernavaca, hizo reflexionar a los alumnos sobre la pobreza. Con la ayuda de datos, imágenes y un video nos proporcionó un panorama mundial de la pobreza.
Los datos más relevantes que los alumnos pudieron conocer a través de un video fueron:
¿Qué podemos hacer para terminar con la pobreza?En el marco de esta pregunta los alumnos pudieron visualizar cómo esta situación afecta a millones de personas en el mundo, desde México, Centroamérica e incluso Alemania.
Los datos más relevantes que los alumnos pudieron conocer a través de un video fueron:
1. In Kenya, at the end of colonial times, the
white 1% owned about 50% of the arable land.
THE END OF POVERTY? –
Press Notes (Source: Paul Maurice Syagga. “Land Ownership and Use in Kenya: Policy
Prescriptions from an Inequality Perspective.” In Readings on Inequality in Kenya: Sectoral Dynamics and Perspectives. Nairobi: Society for International Development,
Eastern Africa Regional Office, 2006, Chapter 8: 293, 295.)
2.
The gap between the richest and the poorest country was 3
to 1 in 1820 35 to 1 in 1950 74 to 1 in
1997.
(Source: United Nations Development Program. 1999 Human Development
Report.)
3.
From 1503 to 1660, Spain took enough silver from the New World to multiply
European reserves by 4.
(Source: Earl J. Hamilton, “Imports of American Gold
and Silver Into Spain, 1503-1660,” Quarterly
Journal of Economics, Vol. 43, No. 3, May 1929, p. 468.)
4. In Latin America, the richest 1% of the
population receives over 400 times as much income as the poorest
1%. (Source: Terry Lynn Karl. The Vicious Cycle of Inequality in Latin
America. “In 1970, the richest 1 percent of the population earned 363 times more than the poorest 1 percent; by 1995, this had
risen to a whopping 417 times.”)
5. Since 1960, Third World countries have
suffered a 70% drop in the price of agricultural exports compared
to manufactured imports. (Source: Food and Agricultural Organization. The
State of Agricultural Commodity Markets, 2004. http://www.fao.org/docrep/007/y5419e/y5419e02.htm)
6. The richest 1% of the world’s population
owns 32% of the wealth.
(Source: UNU-WIDER, Estimating the Level and Distribution of Global
Household Wealth. Table 8, p. 28.
http://www.wider.unu.edu/publications/working-papers/research-papers/2007/en_GB/rp2007-77/)
7. Today more than one billion people live in
the slums of the South.
(Source: Millennium Development Goals Report 2007
http://www.un.org/millenniumgoals/pdf/mdg2007. pdf)
8. The developing world spends $13 on debt repayment
for every $1 it receives in grants.
(Source:
World Bank, Global Development Finance 2002: Financing the Poorest Countries,
p. 22.)
9. Almost 1/3 of the world’s population has
no access to affordable clean water.
(Source: Population Reference Bureau.
http://www.prb.org/pdf05/05WorldDataSheet_Eng.pdf )
10. In 1970, 434 million people were suffering
from malnutrition. Today, there are 854 million.
(Source: Food and Agriculture Organization, The State of Food
Insecurity in the World 2004 and 2006. cited at
http://www.globalincome.org/English/Facts.html.)
11. Cutting global poverty in half would cost
$20 billion, less that 4% of the U.S. military budget.
(Source: For $20 billion estimate: Technical Report of the High-Level
Panel on Financing for Development.
http://www.un.org/reports/financing/report_full.htm#appendix. US military spending (not including Iraq and
Afghan wars) based on FY 2008 estimate of request by Pentagon of $506 billion.)
12. In Africa, in the 1990s the number of
people living on less than $1 a day rose from 273 million to 328
million.(Source: Martin Ravallion, Shaohua Chen,
and Prem Sangraula. New Evidence on
the Urbanization of Global Poverty. World
Bank Research Brief. Mar 21, 2007. http://econ.worldbank.org/external/default/main?theSitePK=469382&contentMDK=21268611&menuPK=574960&pagePK=64165401
&piPK=64165026)
13. Of the 1 billion living on less than $1 a
day, 162 million live on less than 50 cents a day.
(Source:
Akhter U. Ahmed, Ruth Vargas Hill, Lisa C. Smith, Doris M. Wiesmann, and Tim
Frankenberger, The World's Most Deprived:
Characteristics and Causes of Extreme Poverty and Hunger, International Food Policy Research Institute. 2020
Discussion Paper No. 43)
14. Rising food prices could plunge an
additional 100 million people into extreme poverty. (Source: “Food costs endanger UN poverty efforts.” Los Angeles Times. April 21, 2008: “World Bank President Robert Zoellick has
warned that rising food prices could push at least 100 million people in low-income countries
into poverty.” )
15. Almost 16,000 children die each day from hunger or hunger-related
diseases. (Source:
UNICEF, State of the World's Children, 2008. p.
4. 9.7 million children died in 2006
before the age of 5. According to
UNICEF, State of the World's Children, 2007, “Malnutrition and hunger-related diseases cause 60 percent of the
deaths.” Thus, the daily death rate of
children from hunger is 9.7 million x 0.6
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